miércoles, 6 de diciembre de 2023

20. “CUANDO EL PECADOR SE ARREPIENTE, EL CIELO SE REGOCIJA”

Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. (Juan 17:18,19).

En la parábola de la oveja perdida, Cristo enseña que la salvación no se debe a nuestra búsqueda de Dios, sino a su búsqueda de nosotros. “No hay quien entienda, no hay quien busque a Dios; todos se desviaron…”. Romanos 3:11,12.

No nos arrepentimos para que Dios nos ame, sino que Él revela su amor para que nos arrepintamos...

Los rabinos tenían el dicho de que hay regocijo en el cielo cuando es destruido uno que ha pecado contra Dios; pero Jesús enseñó que la obra de destrucción es una obra extraña; aquello en lo cual todo el cielo se deleita es la restauración de la imagen de Dios en las almas que él ha hecho.

Cuando alguien que se haya extraviado grandemente en el pecado trate de volver a Dios, encontrará crítica y desconfianza. Habrá quienes pongan en duda la veracidad de su arrepentimiento, o que murmurarán: “No es firme; no creo que se mantendrá”.

Tales personas no están haciendo la obra de Dios, sino la de Satanás, que es el acusador de los hermanos.

Mediante sus críticas, el maligno trata de desanimar a aquella alma, y llevarla aún más lejos de la esperanza y de Dios.

Contemple el pecador arrepentido, el regocijo del cielo por su regreso. Descanse en el amor de Dios, y en ningún caso se descorazone por las burlas y las sospechas de los fariseos.

Los rabinos entendieron que la parábola de Cristo se aplicaba a los publicanos y pecadores; pero también tiene un significado más amplio.

Cristo representa con la oveja perdida no sólo al pecador individual, sino también al mundo que ha apostatado y ha sido arruinado por el pecado.

Este mundo no es sino un átomo en los vastos dominios que Dios preside. Sin embargo, este pequeño mundo caído, la única oveja perdida, es más precioso a su vista que los noventa y nueve que no se descarriaron del aprisco.

Cristo, el amado Comandante de las cortes celestiales, descendió de su elevado estado, puso a un lado la gloria que tenía con el Padre, con el fin de salvar al único mundo perdido.

Para esto dejó allá arriba los mundos que no habían pecado, los noventa y nueve que le amaban, y vino a esta tierra para ser “herido... por nuestras rebeliones” y “molido por nuestros pecados”. Isaías 53:5.

Dios se dio a sí mismo en su Hijo para poder tener el gozo de recobrar a la oveja que se había perdido...

Cada alma que Cristo ha rescatado está llamada a trabajar en su nombre para la salvación de los perdidos. Esta obra había sido descuidada en Israel. ¿No es descuidada hoy día por los que profesan ser los seguidores de Cristo? Palabras de Vida del Gran Maestro, 148-150. [349]

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=PX_F36sWBMY&list=PLVsLdOIe7sVub3iqYiMu9eoptMRN6QQ7k&index=7&pp=gAQBiAQBsAQB

 

domingo, 26 de noviembre de 2023

19. “EL AMOR A JESÚS ES ESENCIAL PARA EL SERVICIO”

Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta mis corderos. (Juan 21:15).

En el libro de los Hechos se menciona poco la última parte del ministerio del apóstol Pedro... A medida que el número de los creyentes se multiplicaba en Jerusalén y en otros lugares visitados por los mensajeros de la cruz, los talentos que poseía Pedro resultaron de incalculable valor para la iglesia primitiva. 

La influencia de su testimonio concerniente a Jesús de Nazaret se difundió ampliamente. Sobre él descansaba una doble responsabilidad. Daba un testimonio positivo acerca del Mesías ante los incrédulos, trabajando fervientemente en favor de su conversión; y al mismo tiempo realizaba una obra especial en favor de los creyentes, fortaleciéndolos en la fe de Cristo.

Sólo Después De Haber Sido Inducido A Negarse A Sí Mismo Y A Depender Plenamente Del Poder Divino, pudo recibir Pedro su llamamiento para trabajar como subpastor. Cristo le había dicho antes que lo negara: "Y tú, una vez vuelto [convertido], confirma a tus hermanos" (Lucas 22:32). 

Estas palabras indicaban la obra amplia y eficaz que este apóstol debía hacer en lo futuro en favor de los que aceptaran la fe.

Su Experiencia Personal Con El Pecado, El Sufrimiento Y El Arrepentimiento, lo habían preparado para esa obra. Sólo después de conocer cuáles eran sus debilidades, pudo reconocer la necesidad que el creyente tiene de depender de Cristo.

 En Medio De La Tormenta De La Tentación había llegado a comprender que el hombre solamente puede caminar seguro cuando pierde toda confianza en sí mismo y la deposita en el Salvador...

Cristo mencionó a Pedro sólo una condición de servicio: "¿Me amas?" Esa es la calificación esencial... El amor de Cristo no es un sentimiento intermitente, sino un principio viviente, que se manifestará como un poder permanente en el corazón...

La manera en que el Salvador trató a Pedro contenía una lección para él y sus hermanos. Aunque Pedro había negado a su Señor, el amor que Jesús tenía por él nunca vaciló.

Y al aceptar el apóstol la responsabilidad de ministrar la Palabra a otros, debía reprender al transgresor con paciencia, simpatía y amor perdonador. Al Recordar su propia debilidad y fracaso, debía tratar a las ovejas y los corderos encomendados a su cuidado con tanta ternura como Cristo lo había tratado a él...

Siempre exaltó a Jesús de Nazaret como la esperanza de Israel y el Salvador de la humanidad. Impuso a su propia vida la disciplina del Obrero maestro. Por todos los medios a su alcance procuró educar a los creyentes para el servicio activo. Los hechos de los apóstoles, págs. 424-426. RJ337/EGW/MHP 338

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=-GUnHX0kytY&list=PLtrFh-HO7ogBj4nqf1_gfHDnO7JHVPTor&index=27&pp=gAQBiAQBsAQB