sábado, 5 de mayo de 2018

04. ¡NI FANÁTICOS NI MUNDANOS! ¿CÓMO MANTENER EL EQUILIBRIO?


"Hay en la naturaleza humana una tendencia a ir a los extremos, 
y de un extremo a otro completamente opuesto". 

 Muchos son fanáticos. Los consume un ardiente celo que toman equivocadamente por religión; pero el carácter es la verdadera prueba del discipulado. ¿Tienen la mansedumbre de Cristo? ¿Tienen su humildad y dulce benevolencia? ¿Han despojado el centro de su alma del orgullo, la arrogancia, el egoísmo y la censura? Si no lo han hecho, no saben de qué espíritu están animados. No comprenden que el verdadero cristianismo consiste en llevar mucho fruto para la gloria de Dios. 

 Otros van a un extremo en su conformidad con el mundo. No hay una línea de separación clara y distinta entre ellos y los mundanos.

 Si en un caso los hombres son ahuyentados de la verdad por un espíritu de censura duro y condenatorio, en este otro se ven inducidos a concluir que el cristiano profeso carece de principios, y no conoce cambio de corazón o de carácter. 

 "Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos" (Mat. 5: 16), son las palabras de Cristo.
- 1885, tomo 5, Págs- 305, 306. 

 *El Señor requiere que su pueblo emplee su razón y no la ponga a un lado en favor de las impresiones. Su obra será inteligible para todos sus hijos, Su enseñanza será tal que se recomiende al entendimiento de los espíritus inteligentes. Está calculada para elevar la mente. El poder de Dios no se manifiesta en toda ocasión. La necesidad del hombre es la oportunidad de Dios.- 1861, tomo I, pág. 230.171 EGW MHP

viernes, 27 de abril de 2018

03. ¿LA IGNORANCIA NO NOS EXCUSA DEL PECADO COMETIDO?


15 y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos. 16 Y por la fe en su nombre, a éste, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre; y la fe que es por él ha dado a éste esta completa sanidad en presencia de todos vosotros.17 Mas ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros gobernantes. Hechos 3. 

 *La ignorancia es tan peligrosa en el aspecto espiritual como en otros asuntos. Se puede pecar por ignorancia, como ocurrió en el caso que aquí se presenta; pero la ignorancia no es una excusa válida para justificar el pecado.

 Aun en el gobierno humano, el no conocer una ley no es razón para excusarse de su transgresión. Es necesario arrepentirse con tanta sinceridad de un pecado de ignorancia como de cualquier otro pecado. Son especialmente culpables los que son ignorantes porque permiten que el prejuicio y sus sentimientos les impidan conocer las cosas de las cuales la razón y la conciencia dan testimonio. Cf. Luc. 23: 34. 
CBA MHP