domingo, 12 de noviembre de 2023

18. “HABLAR DE JESÚS Y REFLEJAR EL GOZO DE SER CRISTIANO”

Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo... el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. (2 Corintios 1:2,4).

Si Nuestro Pueblo No Disfruta De Mucho Trabajo Ministerial, es de la mayor importancia que se coloquen... en una recta relación con Dios, de modo que puedan recibir sus bendiciones y llegar a ser canales de luz para otros.

La Frase “Obra Misionera” incluye mucho más de lo que se supone comúnmente. Cada verdadero seguidor de Cristo es un misionero, y hay casi una infinita variedad de formas en las cuales trabajar.

Pero hay algo que con frecuencia se pasa por alto y se descuida: la obra de hacer las reuniones de oración y testimonios tan interesantes como debieran ser.

Si todos cumplieran su deber con fidelidad, estarían tan llenos de paz, fe, valor, y tendrían tales experiencias para relatar en las reuniones, que otros quedarían refrescados por su claro y fuerte testimonio en favor de Dios.

Nuestras reuniones de oración y testimonios no son lo que deberían ser: momentos de ayuda especial y de ánimo de unos para los otros.

Cada uno tiene un deber que cumplir para hacer esas reuniones tan interesantes y provechosas como sea posible.

Esto puede ser hecho mejor al tener una experiencia renovada diariamente en las cosas de Dios, y no vacilando en hablar de su amor en las asambleas de sus santos.

Si no permiten que las tinieblas y la incredulidad entren en su corazón, no se manifestará en las reuniones.

No le den satisfacción al enemigo espaciándose en los lados sombríos de su experiencia, sino confíen en Jesús más plenamente para que les dé ayuda para resistir la tentación.

Si pensáramos y habláramos más de Jesús y menos de nosotros mismos, tendríamos mucho más de su presencia en nuestras reuniones.

Cuando hacemos que nuestra experiencia cristiana le parezca a los no creyentes, o al uno con el otro, como una experiencia lúgubre, llena de pruebas, dudas y perplejidades, deshonramos a Dios; no representamos correctamente a Jesús o la fe cristiana.

Tenemos un amigo en Jesús, que nos ha dado la evidencia más palpable de su amor, y que puede y está dispuesto a dar vida y salvación a todos los que acuden a él...

No es necesario para nosotros estar siempre tropezando y arrepintiéndonos y describiendo cosas amargas contra nosotros.

Es nuestro privilegio creer las promesas de la Palabra de Dios, y aceptar las bendiciones que Jesús desea impartir, para que nuestro gozo sea pleno.

The Review and Herald, 20 de julio de 1886. [325]

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=0-iDrAniLSM&list=PLVsLdOIe7sVs8veNpQDcyg8LJTKtUs9Nj&index=13&pp=gAQBiAQBsAQB


martes, 31 de octubre de 2023

17. ¿SOMOS PORTALUCES?

Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. (Mateo 5:16).

Dios nunca quiso que la mente o el juicio de un hombre fuera un poder controlador. Siempre que tuvo una tarea especial para hacer, tuvo hombres preparados para satisfacer la demanda.

En cada oportunidad en que la voz divina preguntó: "¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros…?", vino la respuesta: "Heme aquí, envíame a mí" (Isaías 6:8). En la antigüedad el Señor relacionó con su obra a hombres de variados talentos. 

Abraham, Isaac, Jacob, Moisés con su mansedumbre y su sabiduría, y Josué con sus diferentes talentos, fueron todos alistados en el servicio de Dios. La música de María, el valor y la piedad de Débora, el afecto filial de Rut, la obediencia y fidelidad de Samuel, Todos fueron necesarios. Elías con sus severos rasgos de carácter fue usado por Dios en el momento apropiado para ejecutar juicios sobre Jezabel.

Dios no dará su Espíritu a los que no usarán el don celestial.  Pero los que se apartan de sí mismos buscando iluminar, animar y bendecir a otros tendrán capacidad y energía multiplicadas para gastar. Cuánto más luz, entregan más reciben. -Southern Watchman, 31 de octubre de 1905.

A través de toda la historia "el Espíritu de Cristo que estaba en ellos" (1Pedro 1:11) hizo de los hijos fieles de Dios la luz de los hombres de su generación. 

José fue portaluz en Egipto. Por su pureza, bondad y amor filial, representó a Cristo en medio de una nación idólatra.  Mientras los israelitas iban desde Egipto a la tierra prometida, los que eran sinceros entre ellos fueron luces para las naciones circundantes.

Por Su Medio Dios Se Reveló Al Mundo. De Daniel y sus compañeros en Babilonia, de Mardoqueo en Persia, brotaron vívidos rayos de luz en medio de las tinieblas de las cortes reales.

De igual manera han sido puestos los discípulos de Cristo como portaluces en el camino al cielo. Por su medio, la misericordia y la bondad del Padre se manifiestan a un mundo sumido en la oscuridad, de una concepción errónea de Dios. Al ver sus obras buenas, otros se sienten inducidos a dar gloria al Padre celestial; porque resulta manifiesto que hay en el trono del universo un Dios cuyo carácter es digno de alabanza e imitación.

El amor divino que arde en el corazón y la armonía cristiana revelada en la vida, son como una vislumbre del cielo, concedida a los hombres para que se den cuenta de la excelencia celestial.

Así es como los hombres son inducidos a creer en "…el amor que Dios tiene para con nosotros…" (1 Juan 4:16).

Así los corazones que antes eran pecaminosos y corrompidos son purificados y transformados para presentarse "…sin mancha delante de su gloria con gran alegría" (Judas 1:24).

El discurso maestro de Jesucristo, págs. 37, 38. RJ311/EGW/MHP 312

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=Kf17gjEqz_0&list=PLtrFh-HO7ogBj4nqf1_gfHDnO7JHVPTor&index=1&pp=gAQBiAQBsAQB